Estás en Desde el Jergón, un weblog personal que sirve de cajón desastre para su autor. Puedes encontrar un poco de todo por estas páginas repartido en diferentes categorías, destacando las opiniones personales sobre música en el apartado de Musicopatía.

Burdon es quién tú quieras que sea. Pero si te sirve de algo, te puedo dar algunas pistas como éstas; 28 años. Aprendiz de funambulista. Zurdo (que no zoquete). Melómano incorregible. Nací, crecí y sigo viviendo a la Ciutat dels Capgrossos. De raíces extremeñas y ramas catalanas. Fan de Faemino y Cansado, por los siglos de los siglos, amén.
El título de este weblog, desde el jergón, es el título de una de las canciones más enigmáticas de Los Enemigos, el grupo de rock, (de los de aquí de toda la vida) que más me ha enganchado en estos últimos años. Se lo puse porque creo que le pega al sitio desde donde escribo. Un auténtico jergón.
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Domingo, 03 de abril de 2005
Érase una vez una hormiga trabajadora y formal, y tal y tal... un buen día la hormiga decidió hacerse su propio hormiguero. Ingenuo de él, la hormiga pensó que había recolectado las suficientes provisiones para un largo invierno. Un puñado de cigarras y de escarabajos peloteros se repartieron el preciado pastel ante la mirada atónita de la hormiga. El pobre bichillo quedó más tieso que el palo de una escoba.
Pero la hormiga, despreocupada como pocas, todavía tuvo tiempo para quedarse embobado con una de las cigarras que le explicarían paso a paso todos los movimientos que iban a hacer con su preciado pastel. La cigarra era alta, de patas esbeltas y morritos carnosos, toda una tentación para la hormiguita. - Repítame ese último dato señorita cigarra, que no me quedó claro ese último punto. Le decía la hormiga flirteadora, acercándose a escasos dos palmos de los tentadores morritos de la señorita cigarra. Cigarrita para los amigos.
Operación completada, la repartición del pastel se hizo en un visto y no visto. El pulgón notarial recitó todos los puntos puntuables que debieran ser puntualizados y al momento se largó. Recitó con una voz tan saltarina como socarrona. Y se acabó. La hormiga se quedó sin pastel, pero con hormiguero. Contento, pero extrañado. A partir de ahora la hormiga intentará darle vida a su humilde hormiguero. Intentará congraciar con su nueva comunidad de hormigas. Invitará a otras hormiguitas. Intentará ser feliz con su nueva realidad. Pero sobre todo, será una hormiga obrera para toda su puñetera vida.
¡Por las hormigas oprimidas del mundo!.
Por: Burdon | Relatos | Comentarios (11) | Referencias (0)
¡Qué historia tan real!. En la proxima reencarneision quiero ser la cigarrita de largas extremidadades ( los morros ya los tengo solo que en versión hormiga).
Eva | 01-05-2005 13:04:30
es una historia muy real ,tomando en cuenta la relacien de lñas hormigas con las cigarras, esta muy buena la proxima vez quiero la de como paso ,el invierno la cigarra
juan manuel fernandez | 16-06-2005 19:51:43
damian | 30-08-2006 22:33:18
ricardo | 14-01-2007 03:26:26
pala | 14-01-2007 03:28:01
aranza | 17-05-2007 23:20:22
aranza | 17-05-2007 23:20:22
aranza | 17-05-2007 23:20:22
esta historia me encanta es una gran forma de expresar la realidad de una forma fantasiosa gracias a quien creo las fabulas
Adolfo | 21-06-2007 22:25:36
Rodrigo | 28-06-2007 22:47:02
marta | 05-11-2007 17:57:35