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Estás en Desde el Jergón, un weblog personal que sirve de cajón desastre para su autor. Puedes encontrar un poco de todo por estas páginas repartido en diferentes categorías, destacando las opiniones personales sobre música en el apartado de Musicopatía.

¿Y quién es Burdon?



Burdon es quién tú quieras que sea. Pero si te sirve de algo, te puedo dar algunas pistas como éstas; 28 años. Aprendiz de funambulista. Zurdo (que no zoquete). Melómano incorregible. Nací, crecí y sigo viviendo a la Ciutat dels Capgrossos. De raíces extremeñas y ramas catalanas. Fan de Faemino y Cansado, por los siglos de los siglos, amén.

¿Desde el jergón?


El título de este weblog, desde el jergón, es el título de una de las canciones más enigmáticas de Los Enemigos, el grupo de rock, (de los de aquí de toda la vida) que más me ha enganchado en estos últimos años. Se lo puse porque creo que le pega al sitio desde donde escribo. Un auténtico jergón.

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Jueves, 24 de febrero de 2005

Tesoros


091.jpg

A veces la suerte o el azar hacen que te topes con tesoros ocultos en el tiempo. The Beatles fue uno de esos tesoros. Tener la lejana referencia de cuatro chicos de Liverpool revolucionaron el panorama musical del mundo entero eran suficientes razones como para que fuera en busca de sus discos y me empapara de la beatlemanía. Gocé escuchando por primera vez sus discos. Otro tesoros que más me deslumbraron fueron Los Enemigos. Hace unos años compré un libro disco recopilatorio de el grupo de Malasaña sin saber exáctamente quienes eran. Me gustaron, me gustaron mucho. Seguí buscando por la senda enemiga y me encontré con perlas, rubíes y esmeraldas de todos los colores, un verdadero tesoro del rock patrio, fueron prolíficos sacando discos. No me podía creer que un grupo tan bueno hubiera pasado tan de puntillas para el gran público.

Pues bien, hace poco he encontrado un tesoro que por algún motivo me ha pasado desapercibido hasta ahora. Se trata de los 091, uno de los grupos más representativos del rock español de los años ochenta (o eso dicen, y me empiezo a creermelo). De ellos sólo me sonaba el nombre vagamente, y dos canciones que conocía de ellos pero que no sabía de quien era. No me avergüenza decir que a estas alturas descubro a esta banda, nadie me los presentó oficialmente, sólo el azar hizo que me los encontrara. Amigos de Joe Strummer (The clash), rockeros más accesibles para el gran público, comparándolos con los Enemigos, pero igual de buenos. De momento, hay una canción que me tiene completamente atrapado "La canción del espantapájaros". Lo sé, es una de sus canciones más emblemáticas, la debéis de conocer todos los que conocéis a los 091, vuelvo a decir que estoy escuchando sus canciones con el espíritu del niño que experimenta sensaciones nuevas para él. La versión original de La canción del espantapájaros es rockera, con toques de blues con su armónica, y engancha. Pero la versión acústica que hicieron en el disco de despedida del grupo, es memorable. La letra es bella y los acordes, aunque sean sencillos, me gustan mucho. Podéis escuchar aquí la versión acústica que hizo un tal Garbix, para ser casera no está nada mal, pero para los que no la conozcáis os recomiendo las dos versiones, la original y sobre todo la acústica. Habrá que estar atento a los movimientos de José Ignacio Lapido un pedazo de músico que tenemos y yo sin conocerlo. Mi ignorancia no tiene límites.

Espantapajaros091.jpg


La canción del espantapájaros



Siempre me vísteis mover los brazos
en una danza al viento de giros extraños.
Mi corazón veis que es de paja
y mi cabeza una calabaza
sé fingir sonrisas de la desolación.

Mil puestas de sol en mi pasado
pensando en cosas que nunca habéis pensado
en los dioses primigenios
en la libertad y en su precio
en la plateada escarcha del amanecer.
Los hijos de la lluvia están
creciendo a mi alrededor
los días vienen y se van
se desvanecen con mi voz.

Nadie
pasa el tiempo y sé que nadie
se unirá a mi baile nadie
sabrá porqué hago esta canción.

Principitos que antes fueron sapos
y princesitas que al besarlas despertaron
no hay cuento de hadas sin milagro
pero aún sigo esperando
que llegue el tiempo de mi reencarnación.

Nadie
pasa el tiempo y sé que nadie
se unirá a mi baile nadie
sabrá porqué hago esta canción.





Por: Burdon | Musicopatía | Comentarios (0) | Referencias (2)

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José Ignacio Lapido | 2005-06-12 21:45:22
[...] un post. Y el último descubrimiento, a sido ni más ni menos que José Ignacio Lapido, el alma mater de los 091. Después de la separación de los cero, Lapido emprendió su carrera en solitario publicando su primer disco en el 99, Ladridos de [...]

Desde el Jergón » José Ignacio Lapido | 2005-09-10 22:48:19
[...] un post. Y el último descubrimiento, a sido ni más ni menos que el granadino José Ignacio Lapido, el alma mater de los 091. Después de la separación de los cero, Lapido emprendió su carrera en solitario publicando su primer disco en [...]