Estás en Desde el Jergón, un weblog personal que sirve de cajón desastre para su autor. Puedes encontrar un poco de todo por estas páginas repartido en diferentes categorías, destacando las opiniones personales sobre música en el apartado de Musicopatía.

Burdon es quién tú quieras que sea. Pero si te sirve de algo, te puedo dar algunas pistas como éstas; 28 años. Aprendiz de funambulista. Zurdo (que no zoquete). Melómano incorregible. Nací, crecí y sigo viviendo a la Ciutat dels Capgrossos. De raíces extremeñas y ramas catalanas. Fan de Faemino y Cansado, por los siglos de los siglos, amén.
El título de este weblog, desde el jergón, es el título de una de las canciones más enigmáticas de Los Enemigos, el grupo de rock, (de los de aquí de toda la vida) que más me ha enganchado en estos últimos años. Se lo puse porque creo que le pega al sitio desde donde escribo. Un auténtico jergón.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Sin spam con SpamPoison
Licencia de Creative Commons
Domingo, 07 de noviembre de 2004
En “El crepúsculo de los dioses” contaban el cambio radical que sufrió el cine con la llegada del sonido. Las viejas estrellas del cine mudo habían quedado relegadas al olvido. El sonido era la gran revolución. Norma Desmond, una vieja gloria del cine mudo, gritaba con convicción; "¡No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros!”.
Aunque la llegada de el sonido en el cine fuese algo inevitable, algo de razón si que tenía Norma Desmond. Un buen ejemplo es ver como en los restaurantes siempre hay una pareja que permanece sentada, esperando la comida o simplemente tomando los cafés después de una romántica cena. He visto parejas que permanecen en silencio, cogidos de la mano, estudiando sus caras, sus expresiones, todo sin gesticular palabra alguna. Una vez esperando me tocó esperar en la puerta de un restaurante hasta que desocupara alguien alguna mesa. No me importaba demasiado los que se limitaban a comer y a charlar mientras cenaban. Los que me jodían eran dos o tres parejitas de estas que seguramente hace poco que están saliendo y se resisten a abandonar su mesa, habiendo acabado de cenar, de charlar y de tontear. ¡Joder, que hay gente fuera pelándose de frío!. Si nunca he entrado en el restaurante para montar una escenita es porque yo mismo he hecho y hago lo mismo en un restaurante. Hablar con los ojos, los gestos, las manos... recrearme en ese momento con la moza que tenía delante.


Por: Burdon | Cinepatía | Comentarios (1) | Referencias (2)
La escena final de Gloria Swanson bajando por la escalera está grabada con letras de oro en la historia del cine. La peli es maravillosa y la interpretación de la Swanson es sencillamente sublime. Me encantan estas películas desmitificadoras sobre Hollywood como por ejemplo: El valle de las Muñecas y ¿Qué fué de Baby Jane?
Jugar a los silencios debe estar bien, pero mejor aderezar gestos con palabras. Dicen que en los ojos se pueden deducir sentimientos y también conocer a las personas pero yo carezco de esa habilidad. Supongo que influirá que nunca miro a los ojos. Y sí chico, hay que ser condescendiente, ponte en su lugar.
Eva | 30-04-2005 00:49:28
URL para referencias o trackbacks
Cantando bajo la lluvia | 2005-07-03 13:10:34
[...] El crepúsculo de los dioses.
Por: Burdon | Cinepatía | Comentarios (0) | Referencias (0)
Comentarios
Comentar
Nombre
[...]
Desde el Jergón » Cantando bajo la lluvia | 2005-09-10 23:05:21
[...] El crepúsculo de los dioses.